Arrestan a uno de los dueños y dos de los músicos que actuaban en la discoteca incendiada en Brasil

La Policía brasileña ha detenido a uno de los propietarios de la discoteca que se incendió ayer en Santa María y a dos de los integrantes de la banda de música que actuaba en el momento de la tragedia, que se ha saldado con 233 fallecidos. El grupo podría ser acusada de homicidio imprudente por encender la bengala que supuestamente causó el incendio.

NAIZ.INFO|RÍO DE JANEIRO|2013/01/28
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Poco a poco se va conociendo la identidad de las víctimas. (Jefferson BERNARDES/AFP)

La Policía brasileña ha detenido a uno de los propietarios de la discoteca Kiss, que se incendió ayer en la ciudad de Santa María y en la que fallecieron 233 personas, así como a dos de los músicos que actuaban en el momento de la tragedia, según fuentes oficiales citadas por medios locales.

Los arrestos, con carácter provisional, han sido solicitados por el comisario responsable de investigar el incendio más trágico de Brasil en los últimos cincuenta años.

El comisario Marcelo Arigony ha declarado a la agencia local Estado que también se ha ordenado el arresto del otro dueño de la discoteca, pero que la detención no se ha practicado debido a que el empresario es uno de los 112 heridos aún hospitalizados.

Uno de los detenidos es el empresario Elissandro Spohr, conocido como Kiko y propietario de la discoteca Kiss, cuya licencia de funcionamiento estaba vencida desde agosto del año pasado. Ha sido apresado en la vecina ciudad de Cruz Alta, adonde, según su abogado, había viajado para ser atendido en un hospital con síntomas de intoxicación respiratoria por temor a permanecer en Santa María.

También han sido arrestados dos integrantes del grupo musical Gurizada Fandangueira, la banda que tocaba en el momento en que comenzó el fuego y a la que se atribuye el origen del incendio.

El acordeonista del grupo, Danilo Jaques, murió en el incendio, según informaron ayer sus compañeros.

Podría ser acusada de homicidio imprudente

Gurizada Fandangueira podría ser acusada de homicidio imprudente, según uno de los responsables de la investigación, el comisario Sandro Meinerz.

Uno de los integrantes del grupo encendió durante la presentación una bengala cuyas chispas prendieron, al parecer, en la espuma que actuaba de aislante en el techo del local, lo que provocó el fuego y causó la posterior estampida que ha dejado hasta el momento 233 muertos y 106 heridos.

En una entrevista a la agencia de noticias Estado, Meinerz ha explicado que, aunque el suceso no es doloso, «es culpa de quien usó la pirotecnia».

«La banda sí puede ser acusada, porque su actuación es la que produjo el incendio y es necesario comprobar si ellos podían hacer aquello o no», ha señalado Meinerz.

Además del uso de un artefacto no permitido dentro de un establecimiento cerrado, a la tragedia contribuyeron el pánico provocado por la rápida expansión de la humareda y la supuesta decisión de los vigilantes de cerrar las puertas para evitar que el público saliese sin pagar, según los bomberos.

Los dueños de la discoteca emitieron un comunicado en el que aseguraron que el local tenía toda la documentación en regla. Sin embargo, los bomberos denunciaron que la licencia de actividad estaba caducada y que la única puerta de salida estaba bloqueada en el momento en que comenzó el fuego.