Los jefes de Estado y de Gobierno de la UE están reunidos en Consejo Europeo desde las ocho. Está previsto que Herman Van Rompuy comparezca en una hora o dos para contar a los periodistas aquí reunidos el resultado de la primera jornada de esta cumbre. No se espera una sesión larga ni complicada.
La jornada se ha caracterizado por un marcado espíritu de satisfacción y autocomplacencia por el mecanismo de supervisión bancaria cerrado por el Ecofin a las cuatro y media de la mañana. En su intervención en la apertura de la cumbre, Van Rompuy ha pedido a los 27 que concreten una hoja de ruta para ir desarrollando la Unión Económica y Monetaria. Es lo mínimo que se espera de este Consejo Europeo, y seguramente también lo máximo. Nada demasiado concreto, solo un plan, quizás un calendario de reuniones, aunque en el fondo implicará que aplazan las cuestiones más importantes para 2013 y 2014.
Mientras Van Rompuy comparece en la sala de prensa del Justus Lipsius (el edificio del Consejo), los periodistas se han entretenido con los gestos de apoyo a Mario Monti en contraposición al varapalo general que ha recibido Silvio Berlusconi en todos los frentes. El Partido Popular Europeo lo ha aclamado como uno de los suyos (Monti es un "técnico", no tiene afiliación partidista, aunque su lugar natural es la derecha europea) y Merkel le ha llegado a pedir que se presente a las elecciones italianas.
Las cámaras han captado, además, a François Hollande y Angela Merkel juntos y muy sonrientes, como si quisieran demostrar que tienen más química de la que realmente parece que tienen. El francés, por cierto, ha sido el más locuaz a la entrada.
De momento, estos son los protagonistas de la jornada, junto con el siempre activo Martin Schulz, que ha defendido el protagonismo del Parlamento Europeo y ha advertido a los 27 de que si no concretan una hoja de ruta estarán obligados a convocar otra cumbre. Pronto sabremos cuál es la respuesta del Consejo Europeo.
Sartu