Bueno, como dijo acertadamente esta pasada madrugada un funcionario alemán, lo que se ha acordado es "una hoja de ruta para los próximos pasos para acordar futuros pasos". Hay solo un encargo a la Comisión Europea y a Herman Van Rompuy, presidente del Consejo Europeo, para que presenten propuestas sobre cuatro puntos en junio del próximo año, y nada han negociado sobre cómo profundizar en la integración en la eurozona, porque las posiciones están muy alejadas en la mayoría de las cuestiones. Hay mucha necesidad por una parte y muchas líneas rojas por otra. La promesa de junio pasado de fijar una hoja de ruta clara y concreta no se ha cumplido, y eso es lo que anunciaban como su gran arma para calmar a los mercados y dar un respiro a España e Italia.
Hoy termina la cumbre, seguramente con un ejercicio general de autocomplacencia, aunque, realmente, poco motivo tienen.
Sartu