Habrá menos dinero en la caja común europea, bastante menos. Unos pondrán menos y otros recibirán menos. El Sur y el Este pierden, se mire como se mire, digan lo que digan los jefes de Estado y de Gobierno que esta tarde han gritado victoria ante sus medios.
Queda ahora el examen del Parlamento Europeo, toda vez que la otra institución europea, la Comisión, ha salido defenestrada de esta larga negociación (veinticuatro hotras en el esprint final y muchos meses antes). Durao Barroso es historia, o casi.
La Cámara Europea pide flexibilidad y no le han dado mucha, así que ahora se juega su propia credibilidad. Ni tan siquiera ha logrado esa flexibilidad en un punto sensible para la mayoría del Parlamento: que cada euro no gastado en los proyectos financiados por la Unión pueda guardarse en una bonita hucha con doce estrellas para que no haya sustos como el sufrido por el Programa Erasmus, que se quedó sin dinero. Sin embargo, con las nuevas reglas, los estados podrán quedarse con cada uno de esos euros no gastados, lo que podría arrojar sombras oscuras sobre la gestión que vaya a hacerse de algunos proyectos o la implicación del Gobierno de turno en los mismos.
La Cámara también solicitaba la posibilidad de que el presupuesto pueda ser revisado en dos años, así como la opción de contar con recursos propios en base a impuestos sobre transacciones financieras. Esa es la flexibilidad que solicitaba a los estados.
Pero los diputados tienen un problema, porque solo pueden aprobar o rechazar el presupuesto, pero no introducir cambios. Tienen músculo, pero está por ver que vayan a ser capaces de usarlo. La votación final podría tener lugar en abril o mayo.
Mientras tanto, los diputados y diputadas podrán analizar, si así lo desean, los datos del nuevo presupuesto para el periodo 2014-2020. Estas son algunas de las cifras pactadas, y rebajadas:
- Techo máximo de compromiso de gastos: 960.000 millones (13.000 millones menos que los que propuso anteriormente Van Rompuy).
- Techo máximo de pagos: 908.000 millones.
- Competitividad para el crecimiento y el empleo: 125.614 millones de euros (en noviembre, Van Rompuy propuso 152.500 millones).
- Cohesión económica, social y territorial: 325.149 (era de 320.000).
- Crecimiento sostenible -: recursos naturales; es decir, agricultura, pesca y desarrollo rural: 373.129 millones (antes 373.500).
- Seguridad y ciudadanía, que incluye política de inmigración, sanidad, protección del consumidor, y programas para la juventud: 15.686 millones (antes 16.700).
- Europa Global, incluida la política exterior y ayuda al desarrollo: 58.704 millones (la propuesta anterior era de 60.700).
- Administración: 61.629 millones (era de 62.630, pero el recorte es mayor porque habrá una reducción del 5% en personal en cinco años, además de recortes en pensiones y congelación de los salarios durante dos años).
Reembolsos:
Gran Bretaña: ningún cambio en este mecanismo de «corrección».
Dinamarca: reembolsará 130 millones por año, un cheque que antes no existía (el primer ministro danés, elle Thorning-Schmidt, había amenazado con usar el veto si su reclamación no era atendida).
Holanda: recibía uno de 1.150 millones; ahora será de 650.
Suecia: baja de 325 millones a 160.
Sartu