Armstrong: «Sin dopaje hubiera sido imposible ganar siete Tours»

El exciclista estadounidense Lance Armstrong ha admitido que tomó sustancias para mejorar su rendimiento en una entrevista de televisión con Oprah Winfrey en EEUU y ha dicho que lo «lamenta» y que nunca obligó a otros ciclistas a doparse.

NAIZ.INFO|NUEVA YORK|2013/01/18|0 iruzkin
20130118_armstrong
En la imagen, un hombre sigue en directo la entrevista de Oprah Winfrey a Lance Armstrong. (Mandel NGAN/AFP)

Durante la entrevista que ha ofrecido a la periodista estadounidense Oprah Winfrey y que ha sido emitida a través del canal OWN, en horario de máxima audiencia en Estados Unidos, Armstrong ha respondido con un si a todas las preguntas relacionadas con el dopaje, ha considerado como algo «normal» dentro del ciclismo ya que forma parte de una «cultura».

Pero aun ha ido más lejos, cuando ha afirmado que es «imposible» ganar el Tour sin consumir algún tipo de sustancia prohibida.

«No es posible», ha respondido Armstrong, aunque no quiso implicar a ningún excompañero u otros ciclistas.

Armstrong ha contestado afirmativamente cuando ha sido preguntado por si había consumido eritropoyetina (EPO), otras sustancias prohibidas como esteroides, dopado durante los siete Tours que ganó y que toda su vida había sido una mentira.

«El error es mío»

«El error es mío. Estoy sentado hoy aquí para reconocerlo y decir que lo siento», ha admitido Armstrong, quien reconoció haber consumido testosterona, hormona de crecimiento y cortisona, además de haber recibido transfusiones de sangre.

Pero el ganador del Tour desde 1999 hasta 2005 ha defendido que a partir de la séptima victoria fue el último en el que compitió dopado.

«La última vez que crucé esa línea fue en 2005 y eso fue lo que me enfureció del informe de la USADA (Agencia Antidopaje de Estados Unidos), donde se me acusa que también me dopé en el 2009 y 2010», ha destacado Armstrong. «Cuando volví en el 2009 corrí limpio».

Sobre las acusaciones de que obligó a sus compañeros de equipo a consumir productos prohibidos para correr a su lado, Armstrong ha respondido: «Rotundamente no, sé que no soy la persona más creíble del mundo ahora mismo, pero no hice eso».

La entrevista, de la cual se hizo público un avance a principios de semana, ha estado intercalada con cortes de vídeo en los que el excorredor negaba aquello que acababa de confesar. También imágenes montado en la bicicleta o en el podio del Tour, en los Campos Elíseos de París. «Me veo como un estúpido arrogante», ha dicho el exciclista.

Rechazo de la opinión pública al dopaje

Armstrong también ha dicho ser consciente durante la primera parte de la entrevista del enfado y rechazo que tiene la opinión pública y especialmente los que siempre lo han apoyado.

«He empezado a entenderlo ahora, veo el enfado de la gente, la traición y decepción en la gente que me apoyó, que me creía, que creía en mí. Tienen razón en sentirse traicionados y es mi error, pasaré el resto de mi vida intentando recuperar la confianza y pidiendo disculpas», ha explicado.

Pero ha admitido que en estos momentos de su vida es más feliz que anteriormente.

«Me siento mucho mejor, soy más feliz, porque me siento aliviado de haber dicho la verdad y haber reconocido todo lo que ha sucedido en mi vida profesional como ciclista», ha destacado.

Armstrong ha rechazado que la polémica donación económica a la UCI (Unión Ciclista Internacional), organización que le desposeyó de sus siete Tours, fuera para encubrirle: «No soy un admirador de la UCI pero eso es rotundamente falso».

Armstrong ha concluido la primera parte de la entrevista con la admisión en su pensamiento de que la historia del dopaje se mantendría por mucho tiempo, pero el descubrimiento de la verdad solo fue posible cuando comenzó la investigación federal.

«Ese fue el punto de partida del descubrimiento de la verdad y luego el que mi gran amigo y compañero George Hincapie fuese llamado a declarar», ha subrayado Armstrong. «Cuando lo llamaron supe que mi destino había quedado marcado para siempre».

Armstrong ha dicho que Hincapie lo acompañó en todos los años de su carrera profesional, sabía la verdadera historia y por lo tanto cuando habló todo se acabó.

«Sigue siendo mi gran amigo, hablamos una vez por semana, no culpo a George (Hincapie) de todo».

ERLAZIONATUTAKO ALBISTEAK