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IRUÑEA

El exconsejero de Economía Álvaro Miranda cierra las comparecencias por las dietas de CAN

El exconsejero de Economía y Hacienda del Gobierno de Nafarroa Álvaro Miranda, quien cierra la ronda de citaciones por el cobro de dietas en la CAN, ha accedido en solitario al Palacio de Justicia por la puerta principal entre gritos de «que devuelvan lo robado» o «ladrones fuera de las instituciones».

El exconsejero de Economía Álvaro Miranda, a su llegada a los juzgados. (Idoia ZABALETA/ARGAZKI PRESS)
El exconsejero de Economía Álvaro Miranda, a su llegada a los juzgados. (Idoia ZABALETA/ARGAZKI PRESS)

Con la declaración este martes del exconsejero de Economía y exvicepresidente del Gobierno de Nafarroa Álvaro Miranda, el tema de las dietas de la Comisión Permanente de Caja Navarra quedará prácticamente zanjado. A falta, quizá, de que llegue nueva documentación y se practiquen un par de pruebas más. De no haberse producido la inhibición de ayer de la Audiencia Nacional española, a la instrucción del caso en Nafarroa le quedaban apenas unos días. Prácticamente, la jueza María Paz Benito estaba obligada a archivar la causa o a enviar una exposición motivada al Tribunal Supremo para que valorase la imputación de Yolanda Barcina.

Miranda ha llegado a las 9.10 al Palacio de Justicia de Nafarroa, donde estaba citado para las 10.00. Ha accedido en solitario al interior del juzgado por la puerta principal entre gritos de «que devuelvan lo robado» o «ladrones fuera de las instituciones» coreados por un grupo de personas que portaban pancartas con lemas como «Miranda, Barcina, sois nuestra ruina» o «Barcina go home».

El alcalde de Iruñea, Enrique Maya, declaró ayer en los juzgados también en calidad de imputado. Maya fue el último en llegar a la Permanente y, por tanto, su testimonio era el que menos podía aportaR –las actas, en la web de Kontuz!–.

A diferencia de Miguel Sanz, que declaró el viernes pasado, el alcalde de Iruñea contestó también a las preguntas de las dos acusaciones populares (Kontuz y UPyD). Sin embargo, el interrogatorio no sirvió para dilucidar quién era el que convocaba las reuniones.